La vejiga es un órgano hueco ubicado en la porción inferior del abdomen y cuya función es almacenar la orina. Tiene la forma de un globo pequeño y posee una pared muscular que le permite cambiar de tamaño. La orina son los desechos líquidos producidos por los riñones al filtrar la sangre.
La orina pasa desde ambos riñones hasta la vejiga a través de dos conductos denominados uréteres. Cuando al orinar se vacía la vejiga, la orina pasa de ésta al exterior a través de otro conducto llamado uretra.
El cáncer de vejiga es una enfermedad en la que hay células cancerosas en la vejiga. Una persona con cualquiera de los siguientes síntomas debe acudir al médico: presencia de sangre en la orina (ésta es de color rojo encendido o sarro), dolor al orinar, micción frecuente o necesidad de orinar aunque nada se elimine.
Si un paciente presenta estos síntomas, es posible que el médico practique varias pruebas en busca de cáncer de vejiga. Puede que se envíe al laboratorio una muestra de orina para analizarla y ver si hay células cancerosas. También es posible que el médico practique un examen interno, con el que introduce los dedos debidamente enguantados en la vagina y/o el recto en busca de bultos.
Es posible que entonces el médico le indique una radiografía especial denominada pielograma intravenoso (IVP, por sus siglas en inglés). Para ésta, se inyecta en una vena un medio de contraste especial que contiene yodo. El medio de contraste pasa a la orina, lo que hace que resulte más fácil ver la vejiga en la radiografía. El paciente puede sentir calor mientras se inyecta el medio de contraste.
También es posible que el médico observe directamente la vejiga con un tubo estrecho denominado cistoscopio, que cuenta con una fuente de luz. El cistoscopio se introduce en la vejiga a través de la uretra. Si el médico encuentra tejido anormal, deberá extirpar un trozo pequeño y observarlo en el microscopio para ver si hay células cancerosas. Este procedimiento se conoce como biopsia. También pueden hacerse otras radiografías especiales para ayudar a diagnosticar el cáncer de vejiga.
Las probabilidades de recuperación de la enfermedad (pronóstico) y la elección del tratamiento contra el cáncer de vejiga dependen de su estadio (si se encuentra únicamente en el revestimiento de la vejiga o si se ha diseminado a otros lugares del organismo) y del estado general de salud del paciente.